Instrucciones:
- Cortar los calabacines usando un espiralizador para obtener los espaguetis (zoodles).
- Colocar los zoodles en un colador, espolvorear con 1 cucharadita de sal y dejar reposar 15 minutos para que suelten el agua. Secar muy bien con papel de cocina.
- Calentar el AOVE en una sartén grande a fuego medio. Añadir el ajo laminado y cocinar hasta que esté ligeramente dorado y fragante.
- Subir el fuego, añadir los gambones y saltear 1-2 minutos por cada lado hasta que estén rosados. Retirar los gambones y reservar.
- Verter el vino blanco en la sartén caliente y raspar el fondo. Dejar reducir a la mitad (unos 2 minutos).
- Bajar el fuego e incorporar la nata y el caldo (si se usa). Cocinar a fuego suave 3-4 minutos hasta que espese ligeramente. Sazonar con sal y pimienta.
- Retirar la sartén del fuego e incorporar el queso parmesano rallado, removiendo hasta que se funda en la salsa.
- Devolver la sartén al fuego (bajo). Añadir los zoodles secos a la salsa y cocinar moviendo constantemente solo por 1-2 minutos para que mantengan su textura crujiente.
- Reincorporar los gambones reservados. Añadir la mantequilla fría y remover vigorosamente fuera del fuego para emulsionar y dar brillo a la salsa.
- Servir inmediatamente, espolvoreando con abundante perejil fresco picado.