Ingredientes:
- 6 huevos grandes (separados)
- 150g de azúcar granulada blanca
- 50g de cacao en polvo de repostería
- 5ml de extracto de vainilla real
- 1 pizca de sal fina
- 0.5 cdta de canela de ceilán
- 250ml de crema para batir (mínimo 35% grasa)
- 100g de mascarpone frío
- 60g de azúcar glass tamizada
- 50g de avellanas tostadas y picadas finamente
- 200g de chocolate oscuro (70% cacao)
- 150ml de crema para batir (para la ganache)
- 30g de mantequilla sin sal
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Bate las 6 yemas con 100g del azúcar y la vainilla hasta que la mezcla esté pálida, espesa y caiga en forma de cinta. En otro bol, monta las 6 claras con la pizca de sal y el resto del azúcar hasta obtener picos firmes que brillen. Tamiza el cacao y la canela sobre las yemas y mezcla con movimientos envolventes.
- Vierte sobre la bandeja forrada con papel y extiende hasta los bordes. Hornea exactamente 12 minutos hasta que al tocar el centro se sienta elástico y recupere su forma. Al sacar, el olor a chocolate caliente inundará tu nariz de inmediato.
- Espolvorea un paño de cocina limpio con un poco de azúcar glass. Vuelca el bizcocho caliente sobre el paño y retira el papel pergamino con cuidado de no desgarrar la superficie. Enrolla el bizcocho junto con el paño empezando por el lado más corto. Deja enfriar completamente así.
- Bate los 250ml de crema fría con el azúcar glass y el mascarpone. Debes batir hasta que se formen surcos profundos en la crema. Agrega las avellanas picadas con una espátula. No batas más después de añadir las avellanas o podrías cortar la grasa del mascarpone.
- Desenrrolla el bizcocho frío con suavidad. No te asustes si los bordes están un poco irregulares. Extiende la crema de mascarpone dejando un margen de 2 cm en los bordes. Vuelve a enrollar, esta vez sin el paño, apretando ligeramente para que el relleno quede compacto.
- Calienta los 150ml de crema hasta que empiece a burbujear. Viértela sobre el chocolate picado y deja reposar 2 minutos. Mezcla suavemente hasta que veas un espejo de chocolate oscuro y sedoso. Añade la mantequilla y remueve hasta que se integre. Deja que tome cuerpo a temperatura ambiente durante unos 15 minutos.
- Corta un extremo del tronco en diagonal. Colócalo a un lado del rollo principal usando un poco de ganache como pegamento para simular una rama. Cubre todo el exterior con la ganache restante. Usa un tenedor para dibujar líneas largas e irregulares que imiten la corteza de un árbol. El contraste entre el chocolate liso y las estrías del tenedor es visualmente exquisito.
- Para finalizar estos postres navideños caseros, tamiza un poco de azúcar glass sobre el tronco justo antes de servir. Esto dará el efecto de nieve fresca. Puedes añadir unas ramitas de romero o unos arándanos rojos para dar toques de color que resalten sobre el marrón profundo del chocolate.