Ingredientes:

  • 1 baguette o pan del día anterior (300g)
  • 1 litro de leche entera
  • 1 rama de canela
  • 1 cáscara de limón (solo la parte amarilla)
  • 100g de azúcar granulada, más para rebozar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 huevos grandes, ligeramente batidos
  • Aceite vegetal o de girasol, para freír
  • 50g de azúcar granulada
  • 1 cucharadita de canela molida

Instrucciones:

  1. Prepara la leche infusionada: Combina la leche, la rama de canela, la cáscara de limón, el azúcar y el extracto de vainilla en una cacerola. Calienta a fuego medio hasta que hierva a fuego lento, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
  2. Remoja el pan: Corta el pan en rebanadas de 2.5 cm de grosor. Coloca las rebanadas en un plato hondo o bandeja. Vierte la mezcla de leche tibia sobre el pan, asegurándote de que todas las rebanadas estén bien empapadas. Déjalas remojar durante al menos 1 hora, dándoles la vuelta a la mitad para asegurar una saturación uniforme.
  3. Prepara para freír: Retira la rama de canela y la cáscara de limón de la leche. Prepara un plato forrado con papel de cocina. En un cuenco poco profundo, bate los huevos.
  4. Fríe las torrijas: Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Sumerge cuidadosamente cada rebanada de pan remojada en el huevo batido, cubriendo ambos lados. Fríe las torrijas en tandas, teniendo cuidado de no sobrecargar la sartén, durante 2-3 minutos por lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
  5. Escurre y cubre: Transfiere las torrijas fritas al plato forrado con papel de cocina para escurrir el exceso de aceite. Mientras aún estén calientes, mezcla el azúcar y la canela en un cuenco poco profundo. Cubre cada torrija generosamente con la mezcla de azúcar y canela.
  6. Sirve: Sirve las torrijas calientes o a temperatura ambiente.