Ingredientes:

  • 400g de galletas tipo Maria rectangulares
  • 250ml de leche entera para el remojo
  • 1 rama de canela
  • La piel de medio limón
  • 1 litro de leche entera para la crema
  • 6 yemas de huevo grandes
  • 150g de azúcar blanco
  • 80g de almidón de maíz (maicena)
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 200g de chocolate para postres 55% cacao
  • 200ml de nata para montar 35% materia grasa
  • 50g de mantequilla sin sal

Instrucciones:

  1. Calienta el litro de leche con la canela y la piel de limón. Cuando empiece el burbujeo, apaga el fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos.
  2. En un bol, mezcla las 6 yemas con el azúcar y la maicena. Añade un chorrito de la leche templada (colada) para desleír bien. Asegúrate de que no haya ni un grumo antes de seguir.
  3. Vierte la mezcla de yemas en el cazo con el resto de la leche infusionada. Cocina a fuego medio bajo sin dejar de remover con las varillas. En cuanto espese y veas la primera burbuja, retira del fuego.
  4. Templa los 250ml de leche restantes. Puedes añadir un chorrito de licor si no habrá niños en la mesa, pero la versión tradicional solo lleva leche.
  5. Pasa las galletas por la leche tibia (ida y vuelta rápida, 1 segundo) y colócalas en el fondo del molde. Deben cubrir toda la superficie sin dejar huecos.
  6. Vierte un tercio de la crema sobre las galletas y extiende con suavidad. Repite el proceso de galletas y crema hasta terminar con una capa de galletas en la parte superior.
  7. Calienta la nata hasta que hierva y viértela sobre el chocolate troceado. Deja reposar 2 minutos y mezcla hasta que sea una crema negra y aterciopelada.
  8. Añade la mantequilla a temperatura ambiente a la mezcla de chocolate y remueve hasta que se funda. El chocolate debe verse brillante y fluido.
  9. Vierte el chocolate sobre la última capa de galletas. Alisa con la espátula para que llegue a todas las esquinas.
  10. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego mete en la nevera al menos 6 horas, aunque 12 horas es lo ideal para que las galletas se vuelvan tiernas como un bizcocho.