Ingredientes:

  • 600 g de galletas rectangulares tipo María o tostadas (3 paquetes)
  • 250 ml de leche entera para el remojo
  • 1 rama de canela
  • 1 piel de limón (solo parte amarilla)
  • 750 ml de leche entera para la crema
  • 6 yemas de huevo talla L
  • 150 g de azúcar blanco
  • 50 g de almidón de maíz (maicena)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • 200 g de chocolate fondant (mínimo 70% cacao)
  • 200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 40 g de mantequilla sin sal

Instrucciones:

  1. Infusionar la base: Calienta los 750 ml de leche con la canela y la piel de limón hasta que empiece a humear profusamente. No dejes que hierva a borbotones para no crear nata en la superficie.
  2. Mezclar los secos: Bate las 6 yemas con los 150 g de azúcar y los 50 g de maicena en un bol aparte hasta obtener una pasta pálida y sin grumos.
  3. Temperar la mezcla: Vierte un hilo de la leche caliente (from the 750ml) sobre las yemas sin dejar de batir. Esto evita que los huevos se cocinen por el choque térmico.
  4. Espesar la crema: Devuelve todo al cazo y cocina a fuego medio hasta que la varilla deje surcos claros en la superficie.
  5. Aromatizar y enfriar: Retira del fuego, añade la vainilla y tapa con film a piel. El film debe tocar la crema para que no se forme costra.
  6. Preparar el remojo: Pon los 250 ml de leche en un plato hondo. Pasa cada galleta solo dos segundos por cada lado.
  7. Arquitectura de capas: Coloca una base de galletas remojadas en el molde, cubre con un tercio de la crema y repite hasta terminar con una capa de galleta remojada.
  8. Fundir el chocolate: Calienta la nata hasta el hervor y viértela sobre el chocolate troceado y la mantequilla. Remueve hasta que brille como un espejo.
  9. Sellado final: Vierte el ganache sobre la última capa de galletas de forma uniforme.
  10. Reposo sagrado: Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera un mínimo de 6 horas, idealmente toda la noche.