Ingredientes:
- 200 g de harina de espelta o integral fina
- 100 g de mantequilla fría
- 50 g de azúcar de coco
- 1 huevo mediano
- 2 g de sal
- 30 ml de agua fría
- 500 ml de leche desnatada
- 60 g de maicena
- 80 g de miel
- 3 yemas de huevo
- 5 ml de extracto de vainilla natural
- 1 g de canela en polvo
- 250 g de fresas frescas
- 150 g de kiwi pelado y troceado
- 100 g de arándanos azules
- 100 g de mango en cubos
- 10 g de gelatina neutra
- 20 ml de agua
Instrucciones:
- Mezclar la harina, el azúcar y la sal. Incorporar la mantequilla fría trabajando la masa con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Añadir el huevo y el agua, amasar brevemente sin calentar la mezcla. Estirar la masa con el rodillo y forrar el molde.
- Hornear a 180°C durante 15-20 minutos hasta que la base tenga un color caoba dorado. Dejar enfriar completamente.
- Calentar la leche con la vainilla y la canela. En un bol aparte, batir las yemas con la miel y la maicena hasta que no haya grumos.
- Verter un poco de leche caliente sobre la mezcla de yemas para temperar y luego devolver todo al cazo. Cocinar a fuego medio, removiendo sin parar, hasta que la crema espese y brille.
- Pasar la crema a un recipiente y cubrir con film transparente 'a piel' para evitar que se cree costra. Dejar enfriar.
- Distribuir la crema pastelera fría sobre la base horneada, alisando la superficie con una espátula.
- Disponer las frutas siguiendo un patrón circular, alternando colores. Pincelar suavemente con la gelatina neutra tibia diluida en agua para aportar brillo.