Ingredientes:
- 340g (12 oz) spaghetti
- 115g (4 oz) Guanciale o Pancetta, cortado en cubos pequeños (¼ inch)
- 2 huevos grandes
- 2 yemas de huevo grandes
- 50g (½ taza) queso Pecorino Romano, finamente rallado, más para servir
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Sal al gusto (ten en cuenta, el Pecorino es salado)
- 2 cucharadas de aceite de oliva (en caso de que el guanciale no sea lo suficientemente graso, puede que no sea necesario)
Instrucciones:
- Cocina el Spaghetti: Hierve una olla grande con agua abundante con sal. Agrega el spaghetti y cocina según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Reserva aproximadamente 1 taza de agua de la pasta antes de escurrir.
- Dora el Guanciale (Pancetta): Mientras se cocina la pasta, calienta la sartén a fuego medio. Agrega el guanciale (o pancetta) y cocina, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté crujiente y dorado. Retira del fuego y reserva, reservando la grasa derretida en la sartén si es necesario. Si no se ha derretido suficiente grasa, agrega un poco de aceite de oliva.
- Prepara la Mezcla de Huevo: En un tazón, bate los huevos, las yemas de huevo, el queso Pecorino Romano y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. Sazona al gusto (¡recuerda que el Pecorino es salado!).
- Combina y Atempera: Escurre la pasta rápidamente. Agrégala directamente a la sartén con el guanciale y la grasa derretida. Mezcla para cubrir. Retira la sartén del fuego. Rápidamente vierte la mezcla de huevo sobre la pasta caliente, mezclando vigorosamente para combinar. Agrega un poco de agua de la pasta a la vez, si es necesario, para crear una salsa cremosa. Importante: El calor de la pasta cocinará suavemente los huevos sin revolverlos. ¡Sigue mezclando!
- Sirve: Divide la pasta entre los tazones. Adorna con queso Pecorino Romano adicional y pimienta negra recién molida. Sirve inmediatamente. ¡A disfrutar!