Ingredientes:
- 2 tazas (250 g) de harina de trigo común (todo uso)
- 1 cucharadita (5 g) de polvo para hornear (levadura química)
- 1/2 cucharadita (3 g) de sal
- 2 cucharadas (30 ml) de mantequilla sin sal, derretida (o aceite vegetal)
- 3/4 taza (180 ml) de puré de zapallo cocido
- 1/4 - 1/2 taza (60-120 ml) de leche tibia (aproximadamente)
- Aceite vegetal neutro (cantidad necesaria)
Instrucciones:
- En un bol, mezcla la harina, el polvo para hornear y la sal.
- Agrega la mantequilla derretida, el puré de zapallo y poco a poco la leche tibia, amasando hasta obtener una masa suave y elástica que no se pegue en las manos. Si la masa está muy seca, agrega un poco más de leche; si está muy pegajosa, agrega un poco más de harina.
- Cubre la masa con un paño húmedo y déjala reposar durante al menos 15 minutos.
- En una superficie enharinada, estira la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 3-4 mm. Corta las sopaipillas con un cortador redondo o un cuchillo en la forma deseada.
- Calienta abundante aceite vegetal en una olla o sartén profunda a fuego medio-alto.
- Fríe las sopaipillas en tandas, sin sobrecargar la olla, hasta que estén doradas por ambos lados. Dales la vuelta para que se doren uniformemente.
- Retira las sopaipillas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Sirve las sopaipillas calientes con tu acompañamiento favorito.