Ingredientes:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 6 dientes de ajo, fileteados
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera (5 ml)
  • 1/2 cucharadita de orégano seco (2.5 ml)
  • 1.4 litros de caldo de pollo (o caldo de verduras)
  • 4 rebanadas de pan duro, en dados
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
  • 4 huevos grandes (opcional)
  • Un chorrito de vinagre blanco (opcional)
  • Perejil picado (opcional)
  • Un hilo de aceite de oliva (opcional)

Instrucciones:

  1. Calentar el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añadir el ajo fileteado y sofreír hasta que esté dorado y fragante. ¡Ojo que el ajo quemado amarga la sopa!
  2. Incorporar el pimentón y el orégano. Cocinar durante 30 segundos hasta que estén fragantes. Añadir el pan duro en dados y remover para que se impregne con el aceite y las especias. Sofreír durante unos minutos hasta que esté ligeramente tostado.
  3. Verter el caldo de pollo (o de verduras). Llevar a ebullición suave. Sazonar con sal y pimienta al gusto.
  4. Reducir el fuego a bajo y cocinar a fuego lento durante 15-20 minutos, permitiendo que el pan se ablande y los sabores se mezclen. Aquí es donde la sopa coge sabor, sin prisa!
  5. Si se desea, escalfar suavemente los huevos en la sopa hirviendo a fuego lento o por separado en una olla con agua hirviendo a fuego lento con un chorrito de vinagre. Un huevo pochado le da una alegría a la sopa!
  6. Servir la sopa en cuencos. Cubrir cada cuenco con un huevo escalfado (si se utiliza), perejil picado y un hilo de aceite de oliva. Servir inmediatamente. ¡A la mesa, que se enfría!