Ingredientes:
- 85 g (aprox. 3 panecillos pequeños) de Pan blanco duro (Semmeln), troceado
- 240 ml (1 taza) de Leche entera
- 15 g (1 cucharada sopera) de Mantequilla sin sal (opcional)
- 120 ml (½ taza) de Caldo de res o vegetal, caliente
- 60 ml (aprox. 30 g) de Rábano Picante (Kren) fresco, recién rallado
- 30 ml (2 cucharadas soperas) de Nata para cocinar (Crema de leche, mínimo 18% M.G.)
- 5 ml (1 cucharadita) de Vinagre de vino blanco
- 2-3 g (½ cucharadita) de Azúcar granulada blanca
- Sal marina fina, al gusto
- 1 g (¼ cucharadita) de Pimienta blanca molida
Instrucciones:
- Trocear el pan duro en cubos pequeños. Colocar en una cacerola y cubrir con la leche entera. Dejar reposar durante 5 a 10 minutos hasta que el pan esté completamente blando e hidratado.
- Pelar y rallar finamente la raíz de rábano picante. Reservar para el final.
- Opcional: Si desea una textura totalmente lisa, usar una batidora de mano para triturar la mezcla de pan y leche hasta que no queden grumos.
- Colocar la cacerola con la mezcla a fuego medio-bajo. Añadir la mantequilla (si se usa). Calentar suavemente, removiendo constantemente con un batidor de varillas hasta que la mezcla espese y adquiera la consistencia de una papilla suave.
- Incorporar gradualmente el caldo caliente, batiendo vigorosamente para evitar grumos. El objetivo es obtener la consistencia de una salsa ligeramente espesa.
- Retirar inmediatamente la salsa del fuego. Es fundamental que la mezcla no hierva una vez que se añada el rábano para conservar su potencia picante.
- Incorporar el rábano picante rallado (Kren) a la salsa caliente, pero fuera del fuego. Mezclar bien.
- Sazonar y equilibrar: Añadir el vinagre de vino blanco, el azúcar, la sal y la pimienta blanca. Probar y ajustar, buscando un equilibrio entre el picante, la acidez y el dulzor.
- Incorporar la nata para cocinar para un acabado más rico y sedoso.
- Servir la salsa Semmelkren inmediatamente (tibia es lo ideal) con Tafelspitz o carnes asadas.