Ingredientes:
- 113 g (1 barra) Mantequilla sin sal, cortada en cubos
- 10 g (2 dientes) Ajo fresco, finamente picado
- 475 ml (2 tazas) Crema espesa (Nata para montar, mín. 35% de grasa)
- 150 g (1 1/2 tazas) Queso Parmigiano-Reggiano recién rallado
- 1/4 cucharadita Nuez Moscada fresca rallada (opcional)
- Sal Kosher o Marina, al gusto
- 1/2 cucharadita Pimienta negra recién molida
- 120 ml (1/2 taza) Agua de cocción de pasta (reserva, si es necesaria)
Instrucciones:
- Ralle el queso Parmigiano-Reggiano y déjelo a temperatura ambiente. En la sartén profunda, derrita la mantequilla sin sal a fuego medio-bajo.
- Agregue el ajo picado a la mantequilla. Sofría durante 1-2 minutos, revolviendo constantemente, hasta que esté fragante. No debe dorarse ni quemarse.
- Vierta las 2 tazas de crema espesa. Agregue la nuez moscada y una pizca inicial de sal y pimienta.
- Suba el fuego a medio y lleve la mezcla a un hervor suave. Reduzca el fuego a bajo y cocine a fuego lento durante 5-8 minutos, hasta que la crema haya espesado ligeramente (reducido su volumen en un 15%).
- Retire la sartén completamente del fuego. Agregue el queso Parmigiano-Reggiano rallado en tres tandas, batiendo vigorosamente con un batidor de varillas después de cada adición.
- Continúe batiendo hasta que la salsa esté completamente suave, brillante y tenga la consistencia de un jarabe espeso. El calor residual de la crema derretirá el queso.
- Pruebe la salsa y ajuste la sal y la pimienta si es necesario. Si la salsa está demasiado espesa, agregue una cucharada del agua de cocción de la pasta reservada para ajustar la consistencia.
- Mezcle con la pasta de su elección (tradicionalmente Fettuccine) y sirva inmediatamente.