Ingredientes:
- 1 cucharada (15 ml) de aceite vegetal
- 1 cebolla mediana, finamente picada (aproximadamente 1 taza)
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 pulgada (2.5 cm) de jengibre, rallado
- 1 chile rojo, finamente picado (ajustar al gusto)
- 1 pimiento rojo, cortado en cubitos (aproximadamente 1 taza)
- 1 lata (14.5 oz / 411 g) de tomates cortados en cubitos, sin escurrir (o 2 tazas de tomates frescos cortados en cubitos)
- ½ taza (120 ml) de jugo de piña (o jugo de mango, si lo prefiere)
- ¼ taza (60 ml) de vinagre de arroz (o vinagre blanco, si es necesario)
- 3 cucharadas (45 ml) de azúcar moreno (compacta)
- 2 cucharadas (30 ml) de salsa de soya (o Tamari para sin gluten)
- 1 cucharada (15 ml) de maicena (mezclada con 2 cucharadas de agua para crear una suspensión)
- ¼ taza (40g) de trozos de piña enlatados, en cubitos o 1/4 taza (40g) de mango fresco, en cubitos
- ½ cucharadita de sal (o al gusto)
- ¼ cucharadita de pimienta negra (o al gusto)
- Una pizca de hojuelas de pimiento rojo (opcional, para más picante)
Instrucciones:
- Calentar el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añadir la cebolla y cocinar hasta que se ablande (unos 5 minutos). Añadir el ajo, el jengibre y el chile. Cocinar durante 1 minuto, hasta que estén fragantes, teniendo cuidado de no quemar el ajo. ¡Que no se queme!
- Añadir el pimiento rojo cortado en cubitos y cocinar durante otros 3-5 minutos, hasta que esté ligeramente ablandado.
- Añadir los tomates cortados en cubitos (con sus jugos), el jugo de piña, el vinagre de arroz, el azúcar moreno y la salsa de soya a la sartén. Llevar a ebullición.
- Añadir la suspensión de maicena. Cocinar a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que la salsa espese (unos 2-3 minutos).
- Añadir los trozos de piña (o el mango cortado en cubitos). Remover bien y cocinar a fuego lento durante otros 2 minutos.
- Sazonar con sal, pimienta y hojuelas de pimiento rojo (si se utiliza). Probar y ajustar los condimentos según sea necesario. Es posible que necesite un poco más de azúcar, sal o vinagre para lograr el equilibrio perfecto.
- Para una salsa más suave, transferir cuidadosamente la mezcla a una licuadora o utilizar una licuadora de inmersión directamente en la sartén. Licuar hasta que quede suave. ¡Cuidado al usar la licuadora caliente!
- Dejar que la salsa se enfríe completamente antes de pasarla a un recipiente hermético. Guardar en el refrigerador hasta por 1 semana.