Ingredientes:

  • 900g de tomates Roma maduros, sin corazón y picados
  • 200g de pan del día anterior, sin corteza y picado
  • 120ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 1-2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharadita de sal (o al gusto)
  • ½ cucharadita de comino molido (opcional)
  • 2 huevos grandes, duros, pelados y picados
  • 60g de jamón serrano, picado
  • Aceite de oliva virgen extra, para rociar

Instrucciones:

  1. Remoja los tomates picados en un bol con sal durante unos 15 minutos.
  2. Añade el pan picado a los tomates y déjalo remojar durante otros 10 minutos.
  3. Transfiere la mezcla de tomate y pan a una licuadora o procesador de alimentos. Añade el ajo, el comino (si lo usas) y el vinagre de Jerez. Mezcla hasta que quede muy suave.
  4. Con la licuadora funcionando a baja velocidad, vierte lentamente el aceite de oliva hasta que el salmorejo esté cremoso y emulsionado. Prueba y ajusta la sazón si es necesario.
  5. Transfiere el salmorejo a un recipiente y refrigera durante al menos 30 minutos para que los sabores se mezclen.
  6. Antes de servir, sirve el salmorejo frío en cuencos. Cubre con huevo duro picado, jamón serrano picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡A disfrutar!.