Ingredientes:
- 1 kg de tomates maduros, preferiblemente Roma, pelados y picados
- 200 g de pan del día anterior, sin corteza y picado
- 1 diente de ajo, picado (o 2 si te gusta más fuerte)
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra, y un poco más para rociar
- 30 ml de vinagre de Jerez
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 2 huevos duros, pelados y picados (para la guarnición)
- 50 g de jamón serrano, picado (para la guarnición)
Instrucciones:
- Remoja el pan picado en un bol grande con agua fría durante unos 10 minutos, hasta que esté blando. Exprime el exceso de agua.
- Añade el pan remojado, los tomates, el ajo, el vinagre de Jerez, la sal y la pimienta a una batidora o procesador de alimentos.
- Con la batidora a baja velocidad, vierte lentamente el aceite de oliva hasta que la mezcla esté suave y emulsionada. Esto debería tomar unos 2-3 minutos.
- Prueba el salmorejo y ajusta la sazón según sea necesario. Añade más sal, pimienta o vinagre al gusto.
- Cubre el salmorejo y refrigera durante al menos 1 hora para que los sabores se mezclen. ¡Esto es crucial!
- Sirve el salmorejo frío en cuencos y adorna con huevo duro picado y jamón serrano. Rocía con un poco de aceite de oliva virgen extra. ¡A disfrutar! Esta es la mejor receta de salmorejo.