Ingredientes:

  • 1 kg de tomates maduros, preferiblemente Roma, pelados y picados
  • 200 g de pan del día anterior, sin corteza y picado
  • 1 diente de ajo, picado (o 2 si te gusta más fuerte)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra, y un poco más para rociar
  • 30 ml de vinagre de Jerez
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • 2 huevos duros, pelados y picados (para la guarnición)
  • 50 g de jamón serrano, picado (para la guarnición)

Instrucciones:

  1. Remoja el pan picado en un bol grande con agua fría durante unos 10 minutos, hasta que esté blando. Exprime el exceso de agua.
  2. Añade el pan remojado, los tomates, el ajo, el vinagre de Jerez, la sal y la pimienta a una batidora o procesador de alimentos.
  3. Con la batidora a baja velocidad, vierte lentamente el aceite de oliva hasta que la mezcla esté suave y emulsionada. Esto debería tomar unos 2-3 minutos.
  4. Prueba el salmorejo y ajusta la sazón según sea necesario. Añade más sal, pimienta o vinagre al gusto.
  5. Cubre el salmorejo y refrigera durante al menos 1 hora para que los sabores se mezclen. ¡Esto es crucial!
  6. Sirve el salmorejo frío en cuencos y adorna con huevo duro picado y jamón serrano. Rocía con un poco de aceite de oliva virgen extra. ¡A disfrutar! Esta es la mejor receta de salmorejo.