Ingredientes:
- 1 calabaza mediana (aprox. 900g)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- ½ cucharadita de sal
- ¼ cucharadita de pimienta negra
- 6 cucharadas de aceite de oliva, divididas
- 1 cebolla amarilla mediana, finamente picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 ½ tazas de arroz Arborio
- ½ taza de vino blanco seco (como Sauvignon Blanc o Pinot Grigio)
- 6 tazas de caldo de verduras (bajo en sodio), caliente
- ½ taza de queso parmesano rallado, más para servir
- ¼ taza de hojas de salvia fresca
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 200°C. Corta la calabaza por la mitad, retira las semillas, rocía con aceite de oliva, sazona con sal y pimienta. Asa con el lado cortado hacia abajo hasta que esté tierna. Deja enfriar ligeramente, luego saca la pulpa y machaca ligeramente.
- Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Fríe las hojas de salvia hasta que estén crujientes, aproximadamente 1-2 minutos. Retira con una espumadera y coloca sobre papel absorbente.
- En la cacerola, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla hasta que se ablande. Agrega el ajo y cocina hasta que esté fragante.
- Agrega el arroz Arborio a la cacerola y tuesta durante 2-3 minutos, revolviendo constantemente, hasta que los bordes se vuelvan translúcidos.
- Vierte el vino blanco y cocina hasta que se absorba, raspando los trozos dorados del fondo de la sartén.
- Comienza a agregar caldo caliente, un cucharón a la vez, revolviendo con frecuencia. Espera hasta que cada adición se haya absorbido casi por completo antes de agregar la siguiente.
- Después de unos 20 minutos, cuando el arroz esté casi al dente, incorpora la calabaza machacada y el queso parmesano. Agrega el aceite de oliva restante y la mantequilla. Sazona al gusto con sal y pimienta.
- Decora con hojas de salvia crujientes y queso parmesano extra. Sirve inmediatamente.