Ingredientes:
- 4 tazas (950 ml) Caldo de pollo (bajo en sodio preferido), mantenido caliente
- 2 cucharadas (30 ml) Aceite de oliva
- 1 Cebolla mediana, finamente picada (aproximadamente 1 taza / 150g)
- 1 ½ tazas (300g) Arroz Arborio
- ½ taza (120 ml) Vino blanco seco (opcional, ¡pero muy recomendado! Algo crujiente como un Pinot Grigio)
- ½ taza (50g) Queso Parmesano rallado, más para servir
- 2 cucharadas (30g) Mantequilla sin sal
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 2 cucharadas Perejil fresco, picado (para decorar)
Instrucciones:
- En una cacerola aparte, mantén el caldo de pollo a fuego lento.
- Calienta el aceite de oliva en la olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla y cocina hasta que esté suave y transparente, unos 5 minutos.
- Agrega el arroz Arborio a la olla y revuelve constantemente durante 1-2 minutos, hasta que los granos estén ligeramente translúcidos alrededor de los bordes.
- Si usas vino, viértelo en la olla y revuelve hasta que se absorba, aproximadamente 1 minuto. Deja que se evapore el alcohol.
- Agrega 1 taza de caldo caliente al arroz y revuelve continuamente hasta que se absorba el líquido.
- Continúa agregando caldo, 1 taza a la vez, revolviendo constantemente y permitiendo que cada adición se absorba antes de agregar la siguiente. Esto tomará aproximadamente 20 minutos.
- Después de unos 20 minutos, prueba el arroz. Debe estar cremoso y al dente (ligeramente firme al morder). Si es necesario, agrega un poco más de caldo y continúa cocinando.
- Retira la olla del fuego. Agrega el queso Parmesano y la mantequilla hasta que se derritan y estén cremosos. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Decora con perejil fresco y queso Parmesano extra. Sirve inmediatamente. ¡El risotto se disfruta mejor de inmediato!