Ingredientes:

  • 115 g de mantequilla sin sal (pomada)
  • 100 g de azúcar moreno
  • 100 g de azúcar blanca
  • 1 huevo L
  • 5 ml de extracto de vainilla
  • 250 g de harina de trigo todo uso
  • 5 g de bicarbonato de sodio
  • 2 g de sal fina
  • 200 g de pepitas o trozos de chocolate semi-amargo
  • 30 g de chocolate extra para decorar

Instrucciones:

  1. Bate la mantequilla pomada con el azúcar moreno y el azúcar blanca. Hazlo hasta obtener una mezcla pálida y aireada. Nota: Esto crea la base de aire que evita que queden compactas.
  2. Añade el huevo y la vainilla. Bate solo hasta que se integren. Nota: Si bates demasiado ahora, incorporarás aire excesivo y podrían colapsar en el horno.
  3. Tamiza la harina, el bicarbonato y la sal sobre la mezcla húmeda. Mezcla con una espátula usando movimientos envolventes hasta que desaparezcan los rastros de harina.
  4. Incorpora las pepitas de chocolate y distribúyelas uniformemente en la masa. Nota: No sobremezcles, solo queremos que el chocolate esté repartido.
  5. Forma bolas de aproximadamente 30 g y colócalas en una bandeja con papel vegetal separadas por 5 cm. Nota: El espacio es vital porque se expandirán.
  6. Opcional: Refrigera las bolas durante 30 minutos. Nota: Esto concentra los sabores y evita que se aplanen demasiado.
  7. Hornea a 180°C durante 11 minutos hasta que los bordes estén ligeramente dorados pero el centro siga blando.
  8. Saca las galletas del horno y deja que se enfríen en una rejilla. Nota: Parecerán demasiado blandas al salir, pero endurecen mientras se enfrían.