Ingredientes:

  • 300g de bizcochos Savoiardi
  • 400ml de café espresso fuerte
  • 50ml de vino Marsala o Amaretto
  • 30g de cacao puro en polvo
  • 500g de queso mascarpone
  • 4 huevos grandes
  • 100g de azúcar blanca granulada
  • 1 pizca de sal marina fina

Instrucciones:

  1. Prepara los 400ml de café espresso y viértelos en un recipiente ancho. Añade el vino Marsala mientras el café está caliente para que el alcohol se suavice pero el aroma permanezca vibrante. Deja enfriar a temperatura ambiente.
  2. En un bol grande, bate las 4 yemas con 50g del azúcar (la mitad del total). Hazlo sobre una olla con agua hirviendo sin que el bol toque el agua. Bate unos 5 minutos hasta que la mezcla esté pálida y espumosa. Retira del fuego y deja templar.
  3. Añade los 500g de mascarpone al sabayón ya templado. Hazlo en dos tandas, usando una espátula para aplastar suavemente el queso contra las paredes del bol antes de mezclar. Hasta que no queden rastros de grumos blancos.
  4. En un bol impecablemente limpio, bate las 4 claras con la pizca de sal. Cuando empiecen a formar picos blandos, añade los otros 50g de azúcar poco a poco. Sigue batiendo hasta que las claras brillen y no se caigan al girar el bol.
  5. Pasa cada bizcocho Savoiardi por el café: un segundo por un lado, un segundo por el otro. Colócalos en la base de la fuente de 20x30 cm, uno junto al otro, cubriendo todo el fondo.
  6. Extiende la mitad de la crema sobre los bizcochos. Usa la espátula para alisar la superficie. Repite el proceso con otra capa de bizcochos empapados en café y termina con el resto de la crema.
  7. Tamiza la mitad del cacao en polvo sobre la última capa de crema. Tapa con film transparente sin que toque la superficie y lleva a la nevera. Hasta que hayan pasado al menos 4 horas de reposo. Justo antes de servir, tamiza el resto del cacao para un acabado fresco.