Ingredientes:

  • 4 plátanos muy maduros
  • 2 ramas de canela entera
  • 4 clavos de olor
  • 100g de panela o piloncillo
  • 1 taza de agua
  • 200ml de crema de leche
  • 100g de queso fresco
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Instrucciones:

  1. Pela los 4 plátanos muy maduros y córtalos en rodajas de aproximadamente 2 centímetros de grosor.
  2. En la olla, combina la taza de agua con los 100g de panela, las 2 ramas de canela y los 4 clavos de olor. Lleva a ebullición a fuego medio.
  3. Cocina el almíbar durante unos 5 minutos hasta que veas burbujas grandes y el líquido espese ligeramente. La panela debe estar completamente integrada, sin cristales visibles.
  4. Añade las rodajas de plátano a la olla con cuidado. Baja el fuego a nivel medio bajo.
  5. Deja que los plátanos se cocinen en el almíbar durante 10-12 minutos. Observa cómo cambian de color a un tono dorado oscuro y se vuelven traslúcidos en los bordes.
  6. Con una cuchara, baña constantemente las rodajas con el líquido. No remuevas bruscamente; solo queremos que todo se impregne de la esencia de canela.
  7. Apaga el fuego e incorpora la cucharadita de esencia de vainilla.
  8. Vierte los 200ml de crema de leche sobre los plátanos aún calientes. Mezcla con movimientos envolventes muy suaves para crear una salsa jaspeada.
  9. Deja descansar el postre por 5 minutos antes de servir. Esto permite que la salsa espese un poco más al enfriarse ligeramente.
  10. Sirve en cuencos individuales y desmorona los 100g de queso fresco por encima justo antes de llevar a la mesa.