Ingredientes:

  • 250 g de chocolate fondant (mínimo 55% cacao)
  • 200 g de mantequilla sin sal
  • 200 g de galletas tipo María
  • 100 ml de leche entera
  • 50 g de azúcar glass
  • 10 g de cacao en polvo puro
  • 1 g de sal en escamas

Instrucciones:

  1. Trocear las galletas con las manos en pedazos irregulares de unos 1-2 cm. Nota: Evita que se conviertan en arena para mantener el efecto visual del salami.
  2. Corta los 250 g de chocolate fondant en pedazos pequeños para que se fundan de manera uniforme.
  3. En un bol al baño María, coloca el chocolate con los 200 g de mantequilla. Mueve suavemente hasta que la mezcla esté líquida y brillante.
  4. Vierte los 100 ml de leche y los 50 g de azúcar glass. Mezcla con movimientos envolventes hasta que no veas rastros blancos.
  5. Incorpora los 10 g de cacao en polvo y la pizca de sal. Notarás cómo el color se vuelve más oscuro y profesional.
  6. Vierte la crema de chocolate sobre las galletas troceadas. Asegúrate de que cada trozo de galleta esté bien cubierto por la mezcla aterciopelada.
  7. Extiende una lámina de papel film y coloca la masa en el centro, formando una especie de cilindro o rulo.
  8. Enrolla el film apretando bien los extremos como si fuera un caramelo gigante. Esto elimina las burbujas de aire internas.
  9. Lleva a la nevera por un mínimo de 4 horas. Espera hasta que al tocarlo se sienta firme y sólido como una roca.
  10. Retira el film, corta en rodajas de 1 cm y disfruta del contraste entre el chocolate denso y el crujido de la galleta.