Ingredientes:

  • 250g de Queso Mascarpone frío
  • 200ml de Nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
  • 150g de Chocolate negro (70% cacao, picado finamente)
  • 50g de Azúcar glass tamizada
  • 5ml de extracto puro de vainilla
  • 1g de escamas de sal marina
  • 5g de cacao en polvo puro (opcional para decorar)

Instrucciones:

  1. Picar el chocolate. Corta los 150g de chocolate negro en trozos muy pequeños con un cuchillo afilado.
  2. Fundir suavemente. Derrite el chocolate al baño maría o en el microondas en intervalos de 20 segundos. Para cuando veas que casi todo está líquido y termina de fundir con el calor residual.
  3. Templar el cacao. Deja que el chocolate pierda un poco de temperatura mientras preparas el resto. No queremos que esté hirviendo al entrar en contacto con el queso frío.
  4. Batir el mascarpone. En un bol grande, bate los 250g de queso mascarpone con los 50g de azúcar glass y la vainilla. Hasta que esté suave y cremoso.
  5. Incorporar la nata. Añade los 200ml de nata líquida muy fría al bol del queso. Empieza a batir a velocidad media alta.
  6. Montar la crema. Sigue batiendo hasta que se formen picos firmes y la mezcla doble su volumen. Ten cuidado de no pasarte o se convertirá en mantequilla.
  7. Unir las texturas. Vierte el chocolate fundido (que ya debe estar tibio) sobre la crema de queso y nata.
  8. Movimientos envolventes. Usa una espátula de silicona para integrar el chocolate con movimientos suaves de abajo hacia arriba. Hasta que el color sea uniforme y brillante.
  9. Añadir el contraste. Incorpora el gramo de escamas de sal marina al final y mezcla una última vez con suavidad.
  10. Servir de inmediato. Reparte en 4 raciones iguales y decora con el cacao en polvo si lo deseas.