Ingredientes:

  • 1.2 kg de pollo troceado (muslos y contramuslos)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cabeza entera de ajos, pelados y laminados
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce o picante
  • 1/2 taza de vino blanco seco
  • 1/4 taza de caldo de pollo
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Perejil fresco picado para decorar
  • 1 guindilla cayena seca (opcional)

Instrucciones:

  1. Seca bien los trozos de pollo con papel de cocina. Sazona generosamente con sal y pimienta.
  2. Calienta el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto. Añade el pollo y dóralo por todos lados hasta que esté bien dorado. Retira el pollo de la sartén y reserva.
  3. En la misma sartén, añade los ajos laminados y la hoja de laurel. Sofríe a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que los ajos estén dorados y fragantes, pero sin quemarse. Si usas guindilla, añádela ahora.
  4. Vierte el vino blanco en la sartén y raspa el fondo para soltar los sabores pegados. Deja que el vino se reduzca un poco.
  5. Incorpora el pollo de nuevo a la sartén. Espolvorea el pimentón por encima. Añade el caldo de pollo.
  6. Reduce el fuego a bajo, tapa la sartén y cocina durante unos 20-25 minutos, o hasta que el pollo esté cocido por completo y la salsa haya espesado ligeramente. Asegúrate de que la temperatura interna del pollo alcance los 74°C.
  7. Retira la hoja de laurel y la guindilla (si la usaste). Espolvorea perejil fresco picado por encima. Sirve caliente.