Ingredientes:
- 500 g de harina de trigo todo uso
- 100 ml de vino blanco seco
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 50 ml de zumo de naranja
- 1 cucharadita de matalahúva (semillas de anís)
- Ralladura de 1 naranja
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de canela molida (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra (para freír)
- 250 g de miel (preferiblemente de romero o azahar)
- 50 ml de agua
- Un chorrito de anís (opcional)
Instrucciones:
- En un bol grande, mezclar la harina y la sal.
- En un cazo, calentar ligeramente el aceite de oliva con la matalahúva y la ralladura de naranja para infusionar. Retirar del fuego y dejar enfriar un poco.
- Añadir el vino blanco, el zumo de naranja y el aceite infusionado a la harina.
- Mezclar hasta obtener una masa homogénea.
- Amasar durante unos 5-8 minutos hasta que la masa esté lisa y elástica.
- Formar una bola, envolver en film transparente y dejar reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.
- Dividir la masa en pequeñas porciones.
- Estirar cada porción con un rodillo hasta obtener una lámina fina.
- Cortar cuadrados de aproximadamente 5 cm de lado.
- Unir dos esquinas opuestas del cuadrado, presionando en el centro para sellar y formar el pestiño.
- Calentar abundante aceite de oliva en una cacerola a fuego medio.
- Freír los pestiños en lotes, hasta que estén dorados por ambos lados (aproximadamente 2-3 minutos por lote).
- Retirar los pestiños con una espumadera y colocar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- En un cazo pequeño, mezclar la miel, el agua y el anís (si se usa).
- Calentar a fuego bajo, removiendo constantemente, hasta que la miel se disuelva y el almíbar esté ligeramente espeso.
- Sumergir los pestiños en el almíbar caliente, asegurándose de que queden bien cubiertos.
- Retirar y colocar sobre una rejilla para que escurran el exceso de almíbar.
- Dejar enfriar completamente antes de servir los pestiños.