Ingredientes:

  • 200g de galletas tipo Digestive
  • 90g de mantequilla sin sal fundida
  • 1 pizca de sal
  • 500g de queso crema Philadelphia original
  • 400ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 120g de azúcar blanco extrafino
  • 10g de gelatina neutra
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • 250g de mermelada de frambuesa o arándanos
  • 2 cucharadas de agua mineral
  • 1 chorrito de zumo de limón

Instrucciones:

  1. Tritura las galletas Digestive hasta obtener una textura de arena fina. Mézclalas con la mantequilla fundida y una pizca de sal. Presiona la mezcla firmemente en la base de un molde desmontable de 20-22 cm y congela durante 15 minutos para sellar la base.
  2. Hidrata la gelatina en agua fría. En un bol grande, bate el queso Philadelphia a temperatura ambiente con el azúcar y la vainilla hasta obtener una crema fluida y sin grumos.
  3. Calienta 50ml de la nata (sin que llegue a hervir) y disuelve en ella la gelatina escurrida. Incorpora esta mezcla lentamente al queso con movimientos envolventes para asegurar la emulsión.
  4. Monta el resto de la nata (350ml) muy fría hasta que forme picos suaves. Incorpora la nata montada a la mezcla de queso con suavidad para no perder el aire.
  5. Vierte la mezcla sobre la base de galleta y alisa la superficie. Refrigera durante un mínimo de 6 horas para que la estructura se estabilice.
  6. Para la cobertura, calienta la mermelada con las dos cucharadas de agua y el zumo de limón. Cuela si es necesario y vierte sobre la tarta una vez esté cuajada.