Ingredientes:

  • Harina de trigo de fuerza: 100 g
  • Agua tibia: 75 ml
  • Levadura fresca de panadero: 5 g o Levadura seca activa: 1.5 g
  • Harina de trigo de fuerza: 400 g
  • Agua tibia: 250 ml
  • Sal: 10 g

Instrucciones:

  1. Prepara la Masa Madre: Disuelve la levadura en agua tibia. Añade la harina y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Forma una bola, cubre y deja fermentar en un lugar cálido hasta que doble su volumen (aproximadamente 1-2 horas).
  2. Amasa la Masa: En un bol grande, mezcla la harina con el agua. Incorpora la masa madre fermentada y la sal. Amasa durante 10-15 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica. La masa puede ser un poco pegajosa, pero no te preocupes, ¡es normal!
  3. Primer Reposo (Fermentación en Bloque): Forma una bola con la masa. Coloca en un bol engrasado, cubre con un paño y deja fermentar en un lugar cálido hasta que doble su volumen (aproximadamente 1-2 horas).
  4. Forma el Pan: Desgasifica la masa suavemente. Dale forma al pan: redonda, alargada, ¡como más te guste!
  5. Segundo Reposo (Fermentación Final): Coloca el pan sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno (si es necesario). Cubre con un paño y deja fermentar en un lugar cálido durante 30-60 minutos.
  6. Precalienta el Horno: Precalienta el horno a 220°C (425°F). Si tienes una piedra para hornear, precaliéntala también.
  7. Haz los Cortes: Justo antes de hornear, haz cortes en la superficie del pan con un cuchillo afilado o una gillette de panadero. Esto permitirá que el pan se expanda durante el horneado.
  8. Hornea: Introduce el pan en el horno. Si quieres una corteza más crujiente, pulveriza agua en el horno al principio (con cuidado!). Baja la temperatura a 200°C (400°F) y hornea durante 45-55 minutos, o hasta que el pan esté dorado y suene hueco al golpear la base.
  9. Enfría: Deja enfriar el pan sobre una rejilla antes de cortarlo. ¡Paciencia, que es lo más difícil!