Ingredientes:

  • 200 g de chocolate negro (70% cacao)
  • 30 g de mantequilla sin sal
  • 1 pizca de sal marina
  • 4 huevos grandes
  • 50 g de azúcar glass
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro

Instrucciones:

  1. Pica los 200 g de chocolate y ponlos al baño maría junto con los 30 g de mantequilla. Mueve suavemente hasta que brille.
  2. Retira del fuego y añade la pizca de sal y la vainilla. Deja que baje de temperatura unos minutos.
  3. Añade las 4 yemas una a una al chocolate, batiendo con energía. Nota: El calor residual las cocinará ligeramente sin cuajarlas.
  4. En un bol limpio, bate las 4 claras a velocidad media. Cuando empiecen a espumar, añade los 50 g de azúcar glass poco a poco.
  5. Sigue batiendo hasta que las claras estén firmes y brillantes, al punto de no caerse si giras el bol.
  6. Añade una cucharada generosa de claras a la mezcla de chocolate y remueve sin miedo. Nota: Esto aligera la densidad del chocolate para recibir el resto.
  7. Incorpora el resto de las claras con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, rotando el bol. Hazlo hasta que no veas hilos blancos.
  8. Vierte la mezcla en 4 copas individuales. Golpea suavemente la base contra la encimera para eliminar burbujas grandes.
  9. Refrigera durante al menos 1 horas 30 min. Estará listo cuando al mover la copa, el centro no tiemble.