Ingredientes:

  • 1 ½ tazas (180g) de harina de almendras
  • ½ taza (60g) de harina para todo uso
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • ¼ cucharadita de sal
  • 1 taza (227g) de queso ricotta entero, escurrido
  • ½ taza (100g) de miel
  • 2 huevos grandes
  • Ralladura de 1 naranja grande
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • ¼ taza (30g) de almendras laminadas
  • 1 cucharada de miel

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C (350°F). Forra el fondo de un molde desmontable de 23 cm (9 pulgadas) con papel de hornear.
  2. En un tazón grande, bate con un batidor la harina de almendras, la harina para todo uso, el polvo para hornear y la sal.
  3. En un tazón aparte, bate con un batidor el queso ricotta, la miel, los huevos, la ralladura de naranja y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
  4. Incorpora suavemente los ingredientes húmedos a los ingredientes secos hasta que estén combinados. Ten cuidado de no mezclar demasiado.
  5. En una sartén pequeña a fuego medio, tuesta las almendras laminadas hasta que estén ligeramente doradas y fragantes, aproximadamente de 3 a 5 minutos. Revuelve con frecuencia para evitar que se quemen. Rocía con 1 cucharada de miel y mezcla para cubrir.
  6. Vierte la masa en el molde desmontable preparado. Espolvorea las almendras tostadas uniformemente sobre la parte superior de la masa.
  7. Hornea durante 40-45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio (o con algunas migas húmedas adheridas).
  8. Deja que el pastel se enfríe en el molde durante 10 minutos antes de soltar los lados. Deja que se enfríe por completo sobre una rejilla antes de cortar y servir.