Ingredientes:
- 250g de lámina de hojaldre rectangular con mantequilla
- 20g de almendra molida
- 600g de manzanas Reineta o Granny Smith (aprox. 3 piezas grandes)
- 2g de canela de Ceylán
- 42g de miel de flores
- 20ml de zumo de limón
- 50g de huevo batido (1 unidad pequeña)
- 30g de mermelada de albaricoque
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 200°C. Nota: La temperatura alta es crucial para el choque térmico inicial del hojaldre.
- Pela y corta las manzanas en láminas muy finas, de unos 2 o 3 mm. Rócialas de inmediato con el zumo de limón.
- Aromatiza la fruta. Mezcla las láminas de manzana con la miel de flores y la canela de Ceylán en un bol. Deja que reposen 5 minutos hasta que veas que sueltan un poco de almíbar.
- Extiende la masa. Desenrolla los 250g de hojaldre sobre su propio papel. Puedes hacer una tarta grande o cortar rectángulos individuales.
- Crea el borde. Con un cuchillo, marca un marco de 1 cm around the borde sin llegar a cortar la masa del todo. Nota: Esto permite que el borde suba más que el centro.
- Protege la base. Espolvorea los 20g de almendra molida dentro del marco que acabas de marcar.
- Monta la arquitectura. Coloca las láminas de manzana de forma solapada, como si fueran escamas, sobre la almendra.
- Pincela con huevo. Pinta el borde de la masa con el huevo batido hasta que brille uniformemente.
- Hornea con precisión. Introduce en el horno durante 20 minutos hasta que los bordes estén inflados y de un color ámbar profundo.
- Laca final. Calienta la mermelada de albaricoque 10 segundos y pincela las manzanas recién salidas del horno hasta que luzcan como cristales brillantes.