Ingredientes:

  • 250g de harina de trigo común
  • 50g de almidón de maíz (maicena)
  • 2 cucharaditas de levadura química en polvo
  • 2 cucharadas de azúcar blanquilla
  • 1 pizca de sal fina
  • 2 huevos grandes (L)
  • 400ml de leche entera
  • 100g de mantequilla sin sal derretida
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Instrucciones:

  1. Tamiza la harina junto con el almidón de maíz y la levadura química en un bol grande. Esto elimina grumos y airea la mezcla para una masa más ligera.
  2. Añade el azúcar y la sal, mezclando con las varillas secas para distribuir bien los agentes leudantes.
  3. En otro recipiente, bate los huevos ligeramente hasta que estén espumosos.
  4. Vierte la leche entera y el extracto de vainilla, batiendo suavemente para integrar. Huele ahora mismo: la vainilla debería empezar a dominar el ambiente.
  5. Incorpora la mantequilla derretida (asegúrate de que esté tibia, no hirviendo) mientras sigues batiendo para crear una emulsión estable.
  6. Vierte los líquidos sobre los secos poco a poco.
  7. Mezcla con movimientos envolventes usando las varillas manuales. Para en cuanto dejes de ver harina. Unos pocos grumos pequeños son normales y deseables; si bates demasiado, el gofre quedará duro.
  8. Precalienta tu gofrera al máximo. Cuando esté lista, vierte aproximadamente media taza de masa en el centro (ajusta según el tamaño de tu máquina).
  9. Cierra la tapa y espera unos 3-5 minutos hasta que deje de salir vapor de los lados. Este es el indicador visual más fiable de que el interior está cocido.
  10. Abre con cuidado y retira el gofre cuando esté dorado y suene hueco al golpearlo suavemente. Déjalo reposar 30 segundos en la rejilla antes de servir.