Ingredientes:
- 250g de harina de trigo común
- 50g de almidón de maíz (maicena)
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo
- 2 cucharadas de azúcar blanquilla
- 1 pizca de sal fina
- 2 huevos grandes (L)
- 400ml de leche entera
- 100g de mantequilla sin sal derretida
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Instrucciones:
- Tamiza la harina junto con el almidón de maíz y la levadura química en un bol grande. Esto elimina grumos y airea la mezcla para una masa más ligera.
- Añade el azúcar y la sal, mezclando con las varillas secas para distribuir bien los agentes leudantes.
- En otro recipiente, bate los huevos ligeramente hasta que estén espumosos.
- Vierte la leche entera y el extracto de vainilla, batiendo suavemente para integrar. Huele ahora mismo: la vainilla debería empezar a dominar el ambiente.
- Incorpora la mantequilla derretida (asegúrate de que esté tibia, no hirviendo) mientras sigues batiendo para crear una emulsión estable.
- Vierte los líquidos sobre los secos poco a poco.
- Mezcla con movimientos envolventes usando las varillas manuales. Para en cuanto dejes de ver harina. Unos pocos grumos pequeños son normales y deseables; si bates demasiado, el gofre quedará duro.
- Precalienta tu gofrera al máximo. Cuando esté lista, vierte aproximadamente media taza de masa en el centro (ajusta según el tamaño de tu máquina).
- Cierra la tapa y espera unos 3-5 minutos hasta que deje de salir vapor de los lados. Este es el indicador visual más fiable de que el interior está cocido.
- Abre con cuidado y retira el gofre cuando esté dorado y suene hueco al golpearlo suavemente. Déjalo reposar 30 segundos en la rejilla antes de servir.