Ingredientes:
- 350g de harina de trigo todo uso tamizada
- 125g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 100g de azúcar moreno o mascabado
- 125g de melaza de caña oscura
- 1 unidad de huevo grande (L)
- 5g de bicarbonato de sodio
- 2g de sal fina
- 10g de jengibre molido
- 5g de canela de Ceylán molida
- 1g de clavo de olor molido
- 1 pizca generosa de nuez moscada
- 200g de azúcar glass para el glaseado
- 30g de clara de huevo pasteurizada
- 5ml de zumo de limón
Instrucciones:
- En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una textura cremosa, pálida y aireada.
- Incorpora el huevo y la melaza de caña, batiendo a velocidad media hasta que la mezcla esté completamente emulsionada.
- Tamiza la harina junto con el bicarbonato, la sal y el arsenal de especias (jengibre, canela, clavo y nuez moscada).
- Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda en dos tandas, mezclando solo hasta que no queden rastros de harina para evitar desarrollar demasiado gluten.
- Coloca la masa entre dos papeles de horno y estira con un rodillo hasta alcanzar un grosor de 5-6mm. Introduce en el congelador durante 15-20 minutos para una estabilización térmica rápida.
- Precalienta el horno a 180°C. Corta las galletas con los moldes deseados y colócalas en una bandeja con tapete de silicona o papel de horno.
- Hornea durante 10 minutos. Retira del horno y deja reposar 5 minutos en la bandeja antes de pasar a una rejilla de enfriamiento.
- Prepara el glaseado real batiendo el azúcar glass con la clara de huevo y el limón hasta obtener picos firmes. Decora una vez que las galletas estén totalmente frías.