Ingredientes:

  • 225g de mantequilla sin sal
  • 200g de azúcar moreno o mascabado
  • 100g de azúcar blanca refinada
  • 1 huevo grande
  • 1 yema de huevo grande
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • 325g de harina de trigo todo uso
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/2 cucharadita de sal marina fina
  • 250g de chispas de chocolate semi-amargo (60% cacao)
  • Sal en escamas para decorar

Instrucciones:

  1. Avellanar la mantequilla: En un cazo a fuego medio, derrite la mantequilla y cocina moviendo constantemente hasta que los sólidos lácteos se doren y desprenda un aroma a nuez. Deja enfriar ligeramente.
  2. Mezclar grasas y azúcares: En un bol grande, combina la mantequilla avellanada con el azúcar moreno y el azúcar blanco. Bate hasta que la mezcla esté integrada pero no aireada en exceso.
  3. Añadir líquidos: Incorpora el huevo, la yema y el extracto de vainilla. Mezcla hasta obtener una consistencia homogénea y brillante.
  4. Integrar secos: Tamiza la harina, el bicarbonato de sodio y la sal fina sobre la mezcla húmeda. Incorpora con una espátula realizando movimientos envolventes hasta que no queden rastros de harina.
  5. Añadir chocolate: Vierte las chispas de chocolate o chocolate picado y distribuye uniformemente por toda la masa.
  6. Choque térmico: Forma bolas de masa con una cuchara para helados y colócalas en una bandeja. Refrigera en el congelador durante 15 minutos para estabilizar la grasa.
  7. Horneado: Precalienta el horno a 180°C. Hornea las galletas durante 10 minutos o hasta que los bordes estén dorados pero el centro luzca aún ligeramente tierno.
  8. Toque final: Al retirar del horno, espolvorea una pizca de sal en escamas sobre cada galleta y deja enfriar en la bandeja por 5 minutos antes de transferir a una rejilla.