Ingredientes:
- 500g fabes (alubias blancas asturianas)
- 200g chorizo asturiano ahumado
- 200g morcilla asturiana
- 200g lacón (paleta de cerdo curada, desalada)
- 150g tocino ibérico (panceta curada, desalada)
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita pimentón dulce
- Sal al gusto
- Agua (cantidad necesaria)
- Aceite de oliva virgen extra (opcional)
Instrucciones:
- Remojar las fabes en abundante agua fría durante al menos 12 horas.
- Desalar el lacón y el tocino, sumergiéndolos en agua fría durante la noche y cambiando el agua 2-3 veces.
- Opcional: En una olla grande, calentar un poco de aceite de oliva a fuego medio. Sofreír la cebolla y el ajo hasta que estén blandos.
- Escurrir las fabes remojadas y añadirlas a la olla. Agregar el chorizo, la morcilla, el lacón, el tocino, la cebolla, el ajo, el laurel y el pimentón.
- Cubrir los ingredientes con agua fría, asegurándose de que el nivel del agua esté al menos 5-7 cm por encima de las fabes.
- Llevar la olla a fuego medio hasta que empiece a hervir suavemente.
- Reducir el fuego a bajo y cocinar a fuego lento durante 3-4 horas, o hasta que las fabes estén muy tiernas y el caldo haya espesado ligeramente. No remover vigorosamente.
- Cada hora, retirar la espuma o las impurezas que suban a la superficie. Pinchar suavemente la morcilla varias veces con un tenedor para evitar que se reviente.
- Casi al final de la cocción, sazonar con sal al gusto. Recordar que las carnes curadas ya son saladas, así que probar con cuidado.
- Dejar reposar la fabada durante al menos 30 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se mezclen y se intensifiquen.