Ingredientes:

  • 400g tomates medianos, sin semillas y en cubos
  • 75g cebolla blanca mediana, finamente picada
  • 10-20g chiles serranos, sin semillas y picados (o jalapeño)
  • 10g cilantro fresco, picado
  • 30ml jugo de limón fresco
  • 1.5g sal, o al gusto
  • menos de 1g comino molido (opcional)

Instrucciones:

  1. Pica los tomates, retira las semillas y colócalos en un tazón.
  2. Pica finamente la cebolla y añádela al tazón con los tomates.
  3. Pica cuidadosamente el chile serrano o jalapeño. Añade al tazón. ¡Empieza con poco, siempre puedes agregar más!
  4. Pica el cilantro y añádelo al tazón.
  5. Añade el jugo de limón, la sal y el comino (si lo usas). Mezcla bien para combinar todos los ingredientes.
  6. Prueba el pico de gallo y ajusta la sazón según sea necesario. Añade más sal, jugo de limón o chile a tu gusto.
  7. Para un mejor sabor, cubre el tazón y refrigera el pico de gallo durante al menos 30 minutos para que los sabores se mezclen. ¡Qué rico!