Ingredientes:

  • 400 g de tallos de ruibarbo
  • 400 g de fresas frescas
  • 100 g de azúcar blanco
  • 15 g de almidón de maíz
  • 5 ml de extracto de vainilla
  • 2 g de canela en polvo
  • 150 g de harina de trigo todo uso
  • 150 g de azúcar moreno
  • 115 g de mantequilla sin sal
  • 50 g de almendras molidas
  • 2 g de sal fina

Instrucciones:

  1. En un bol grande, mezclar los trozos de ruibarbo y fresa.
  2. Incorporar el azúcar blanco, la maicena, la vainilla y la canela, revolviendo suavemente hasta que las frutas estén completamente cubiertas.
  3. Verter la mezcla de frutas en una fuente para horno engrasada, distribuyéndola de forma uniforme.
  4. En un bol seco, combinar la harina de trigo, el azúcar moreno, la sal y las almendras molidas.
  5. Añadir los cubos de mantequilla fría e integrar con un tenedor o cortador de masa hasta obtener una textura de arena gruesa con trozos del tamaño de un guisante.
  6. Esparcir la masa crujiente sobre la fruta sin presionarla, dejando que caiga de forma natural.
  7. Hornear a 180°C durante 35-40 minutos hasta que los bordes de la fruta burbujeen y la parte superior esté dorada.