Ingredientes:

  • 500 g de bacalao salado (preferiblemente desalado o listo para cocinar)
  • 2 litros de agua fría
  • 1 hoja de laurel
  • 5 granos de pimienta negra
  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 60 g de harina de trigo común
  • 750 ml de leche entera (ligeramente tibia)
  • Una pizca de nuez moscada rallada
  • Sal y pimienta blanca al gusto
  • 2 huevos grandes
  • Pan rallado fino (aproximadamente 200g, o lo necesario)
  • Aceite de oliva virgen extra (o aceite vegetal) para freír
  • 1 cebolla pequeña, picada finamente (opcional)
  • 2 dientes de ajo, picados finamente (opcional)
  • Perejil fresco picado al gusto (opcional)

Instrucciones:

  1. Remojar el bacalao en agua fría durante 24-48 horas, cambiando el agua cada 8 horas. Probar un trocito para asegurar que esté a tu gusto de sal. (Si utilizas bacalao desalado listo para cocinar, omite este paso).
  2. En una olla, colocar el bacalao con agua fría, laurel y pimienta. Cocinar a fuego bajo durante 10 minutos (o hasta que se desmenuce fácilmente). Escurrir y desmenuzar, retirando piel y espinas. Reservar.
  3. Sofreír la cebolla y el ajo picados en un poco de mantequilla hasta que estén transparentes (opcional).
  4. En la misma sartén, derretir la mantequilla. Añadir la harina y remover constantemente con una varilla durante 2-3 minutos (roux). Verter la leche tibia poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos. Cocinar a fuego medio-bajo hasta que la bechamel espese y tenga una consistencia suave y brillante (unos 10-15 minutos). Sazonar con nuez moscada, sal y pimienta blanca.
  5. Añadir el bacalao desmenuzado (y el sofrito de cebolla y ajo, si lo usaste) a la bechamel. Remover bien para integrar todos los ingredientes. Cocinar durante 5 minutos más, removiendo constantemente. Incorporar el perejil picado.
  6. Verter la masa de las croquetas en un plato o fuente ligeramente engrasada. Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente y luego refrigerar durante al menos 4 horas (o preferiblemente toda la noche).
  7. Con la ayuda de dos cucharas o con las manos ligeramente enharinadas, formar pequeñas croquetas (aproximadamente del tamaño de una nuez).
  8. Pasar cada croqueta primero por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándose de que queden completamente cubiertas.
  9. Calentar abundante aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto (aproximadamente 180°C / 350°F). Freír las croquetas en tandas pequeñas hasta que estén doradas por todos lados (unos 2-3 minutos por tanda).
  10. Retirar las croquetas con una espumadera y colocarlas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Servir calientes. ¡Disfruta de tus croquetas de bacalao!