Ingredientes:

  • 250 g de harina de trigo de todo uso
  • 4 unidades de huevos grandes
  • 500 ml de leche entera
  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 1 g de sal fina
  • 25 g de azúcar glass o blanquilla
  • 5 ml de esencia de vainilla

Instrucciones:

  1. Tamizar la harina. Pasa los 250 g de harina por un colador fino sobre un bol grande. Nota: Esto evita grumos difíciles de disolver después.
  2. Mezclar secos. Añade el azúcar y la pizca de sal a la harina, integrando bien con las varillas.
  3. Integrar huevos. Haz un hueco en el centro y añade los 4 huevos. Empieza a batir desde el centro hacia afuera.
  4. Verter leche. Añade los 500 ml de leche poco a poco mientras sigues batiendo hasta obtener una crema espesa y sin grumos.
  5. Añadir grasa. Incorpora los 50 g de mantequilla derretida y la vainilla. Mezcla hasta que la superficie se vea brillante.
  6. Reposo sagrado. Cubre el bol y deja descansar en la nevera por 30 minutos. Sentirás que la masa espesa ligeramente.
  7. Preparar sartén. Calienta un sartén a fuego medio y pincela con una gota de aceite o mantequilla.
  8. El vertido. Vierte un cucharón de masa y gira el sartén rápidamente hasta que cubra todo el fondo.
  9. Cocción inicial. Cocina durante 1 minuto hasta que los bordes se doren y se despeguen solos.
  10. El giro. Da la vuelta con un movimiento decidido y cocina 30 segundos más por el otro lado.