Ingredientes:

  • 115 g de mantequilla sin sal
  • 100 g de azúcar blanca
  • 110 g de azúcar moreno
  • 1 huevo L
  • 5 ml de esencia de vainilla líquida
  • 220 g de harina de trigo todo uso
  • 3 g de bicarbonato de sodio
  • 2 g de sal fina
  • 200 g de pepitas de chocolate negro

Instrucciones:

  1. Bate la mantequilla con el azúcar blanca y el azúcar moreno. Bate hasta que veas una crema pálida y aireada que desprenda un aroma dulce. Nota: No batas en exceso, solo hasta que esté integrado.
  2. Incorpora el huevo y la vainilla. Mezcla solo hasta que la masa esté emulsionada y suave, sin que se separen los líquidos.
  3. Tamiza la harina, el bicarbonato y la sal sobre la crema. Usa una espátula y realiza movimientos envolventes hasta que no queden rastros de harina blanca.
  4. Añade las pepitas de chocolate. Distribúyelas uniformemente para que cada bocado tenga su dosis de chocolate fundido.
  5. Deja reposar la masa en el frigorífico durante 2 horas. Es el paso innegociable para que la grasa se solidifique y la harina se hidrate.
  6. Forma bolas de 40-50 g con las manos. Colócalas en la bandeja con papel vegetal, dejando unos 5 cm de espacio entre ellas.
  7. Precalienta el horno a 180°C.
  8. Hornea durante 10-12 minutos. Saca las galletas cuando los bordes estén dorados pero el centro se vea blando y casi crudo.
  9. Deja enfriar en la bandeja 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla. El calor residual terminará de cocer el centro.