Ingredientes:
- 115 g de mantequilla sin sal
- 100 g de azúcar blanca
- 110 g de azúcar moreno
- 1 huevo L
- 5 ml de esencia de vainilla líquida
- 220 g de harina de trigo todo uso
- 3 g de bicarbonato de sodio
- 2 g de sal fina
- 200 g de pepitas de chocolate negro
Instrucciones:
- Bate la mantequilla con el azúcar blanca y el azúcar moreno. Bate hasta que veas una crema pálida y aireada que desprenda un aroma dulce. Nota: No batas en exceso, solo hasta que esté integrado.
- Incorpora el huevo y la vainilla. Mezcla solo hasta que la masa esté emulsionada y suave, sin que se separen los líquidos.
- Tamiza la harina, el bicarbonato y la sal sobre la crema. Usa una espátula y realiza movimientos envolventes hasta que no queden rastros de harina blanca.
- Añade las pepitas de chocolate. Distribúyelas uniformemente para que cada bocado tenga su dosis de chocolate fundido.
- Deja reposar la masa en el frigorífico durante 2 horas. Es el paso innegociable para que la grasa se solidifique y la harina se hidrate.
- Forma bolas de 40-50 g con las manos. Colócalas en la bandeja con papel vegetal, dejando unos 5 cm de espacio entre ellas.
- Precalienta el horno a 180°C.
- Hornea durante 10-12 minutos. Saca las galletas cuando los bordes estén dorados pero el centro se vea blando y casi crudo.
- Deja enfriar en la bandeja 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla. El calor residual terminará de cocer el centro.