Ingredientes:
- 3 huevos grandes (L) a temperatura ambiente
- 125 g de yogur natural (1 unidad)
- 125 ml de aceite de girasol o de oliva suave
- 250 g de azúcar blanquilla
- 225 g de harina de repostería (baja en proteína)
- 16 g de levadura química (polvo de hornear)
- 1 pizca de sal fina
- 1 cucharadita de esencia de vainilla o ralladura de limón
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F) con calor arriba y abajo. Engrasa tu molde con cuidado, llegando a cada rincón.
- Bate los 3 huevos con los 250 g de azúcar hasta que la mezcla esté pálida y espumosa. Esto suele tomar unos 5 o 7 minutos a velocidad media alta.
- Añade el yogur de 125 g y los 125 ml de aceite poco a poco. Incorpora la esencia de vainilla o la ralladura de limón para perfumar la emulsión.
- Tamiza los 225 g de harina junto con los 16 g de levadura y la pizca de sal sobre el bol.
- Mezcla con movimientos envolventes usando una espátula de silicona. No uses la batidora eléctrica aquí para no desarrollar el gluten.
- Vierte la mezcla en el molde preparado desde una altura baja.
- Lleva al horno y hornea durante 45 minutos hasta que al insertar un palillo salga limpio. No abras la puerta antes de los 30 minutos o el bizcocho podría colapsar por el choque térmico.
- Saca el bizcocho y déjalo reposar 10 minutos en el molde.
- Pasa un cuchillo romo por los bordes y desmolda sobre una rejilla. Deja enfriar completamente hasta que la base esté a temperatura ambiente antes de probarlo.