Ingredientes:

  • 125 g de yogur natural (1 unidad)
  • 3 huevos tamaño L (150 g sin cáscara)
  • 110 ml de aceite de oliva suave
  • 250 g de azúcar blanquilla
  • 225 g de harina de repostería
  • 16 g de impulsor químico tipo Royal
  • 1 g de sal fina
  • 2 g de ralladura de limón fresco
  • 5 ml de esencia de vainilla

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 180°C con calor arriba y abajo.
  2. Preparar el molde. Úntalo con una fina capa de aceite y espolvorea harina, golpeando para quitar el exceso. Hasta que el molde esté grisáceo y sin parches.
  3. Batir huevos y azúcar. Mezcla los 3 huevos L con los 250 g de azúcar hasta que la mezcla esté blanquecina y doble su volumen.
  4. Integrar líquidos. Añade el yogur natural, los 110 ml de aceite de oliva y los 5 ml de vainilla. Nota: Hazlo a velocidad baja para no perder el aire atrapado.
  5. Aromatizar. Incorpora los 2 g de ralladura de limón. Hasta que el aroma cítrico sea persistente.
  6. Tamizar secos. Pasa por un colador los 225 g de harina, los 16 g de impulsor y el gramo de sal directamente sobre el bol.
  7. Mezcla envolvente. Usa una lengua de gato o espátula para integrar la harina con movimientos de abajo hacia arriba. Hasta que no veas motas blancas.
  8. Vertido final. Vierte la masa en el molde con cuidado, sin golpear el molde contra la encimera.
  9. Horneado crítico. Introduce el molde a media altura y hornea 50 minutos hasta que un palillo salga completamente limpio y seco.
  10. Enfriamiento. Saca del horno y deja reposar 10 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla. Hasta que el molde esté templado al tacto.