Ingredientes:
- 1 kg de alitas de pollo, separadas en las articulaciones
- 30 ml de aceite de oliva
- 15 ml de pimentón dulce o picante, al gusto
- 5 ml de ajo en polvo
- 5 ml de cebolla en polvo
- 2.5 ml de orégano seco
- 2.5 ml de pimienta negra recién molida
- 5 ml de sal, o al gusto
- 15 ml de jugo de limón
- Opcional: Una pizca de pimienta de cayena o un chorrito de salsa picante
Instrucciones:
- Seca las alitas de pollo con papel de cocina. Esto ayuda a que queden crujientes.
- En un tazón grande, mezcla el aceite de oliva, el pimentón, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el orégano, la pimienta negra, la sal y el jugo de limón. Añade pimienta de cayena si la usas.
- Añade las alitas de pollo al tazón y mezcla bien para cubrirlas uniformemente con el adobo. Cubre y refrigera por al menos 30 minutos, o hasta 4 horas. (¡Cuanto más tiempo, mejor sabor!).
- Precalienta el horno a 200°C (400°F).
- Forra una bandeja para hornear con papel de hornear (opcional). Coloca las alitas de pollo en una sola capa en la bandeja para hornear preparada, asegurándote de que no estén amontonadas.
- Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que las alitas estén doradas y la temperatura interna alcance los 74°C (165°F) usando un termómetro de lectura instantánea insertado en la parte más gruesa del ala, evitando el hueso.
- Retira del horno y deja reposar durante unos minutos antes de servir. ¡Que aproveche!