Ingredientes:
- 500 g de alcachofas frescas
- 500 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal fina
Instrucciones:
- Retirar las hojas exteriores más duras de las alcachofas hasta llegar al corazón tierno.
- Cortar el tallo y retirar la piel fibrosa exterior con un pelador.
- Laminar la alcachofa en rodajas muy finas de aproximadamente 2 mm.
- Sumergir inmediatamente las láminas en un bol con agua fría y una pizca de sal para evitar la oxidación.
- Secar cada lámina meticulosamente con papel absorbente hasta que estén completamente secas para asegurar la textura crujiente.
- Calentar el aceite de oliva virgen extra hasta alcanzar los 180°C.
- Introducir las láminas de alcachofa en el aceite sin amontonarlas para mantener la temperatura constante.
- Freír durante 2-3 minutos hasta que adquieran un color dorado caoba y empiecen a flotar.
- Escurrir las piezas sobre papel de cocina durante 30 segundos.
- Esparcir la sal fina inmediatamente mientras el aceite aún está caliente.