Ingredientes:
- 4 alcachofas medianas (aprox. 180 g cada una)
- 500 ml de agua fría
- 50 ml de zumo de limón recién exprimido
- 500 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal marina fina
Instrucciones:
- Eliminar las hojas exteriores más duras y coriáceas hasta llegar a las hojas tiernas de color verde claro. Cortar el tallo dejando solo 2 cm de base y retirar la punta superior de la alcachofa (aproximadamente 3 cm). Sumergir inmediatamente las piezas en el bol con agua y limón para evitar que se oxiden.
- Realizar un corte vertical desde la base hacia el centro, sin llegar al final, abriendo la alcachofa en forma de flor. Retirar la pelusa blanca del centro con la punta del cuchillo y secar cada alcachofa meticulosamente con papel absorbente.
- Calentar el aceite a 180°C. Introducir las alcachofas con cuidado y freír durante 3-5 minutos por lado hasta que los bordes estén dorados y crujientes. Retirar y colocar sobre papel absorbente.
- Esparcir la sal marina inmediatamente sobre las alcachofas calientes.